Historia de la Fundación de Ciudad Fernández, San Luis Potosí



Ciudad Fernández es un municipio ubicado en la región media del estado de San Luis Potosí, y forma junto con su vecino Rioverde la principal zona de desarrollo económico en esta parte de la entidad.

Sus características geográficas son muy variadas, debido a que una parte de la demarcación se encuentra en el valle del río Verde y otra comprende una amplia serranía. Esto hace de Ciudad Fernández un municipio rico en recursos agrícolas, forestales, y con un gran potencial turístico. Aunque esto último sigue sin aprovecharse.

En las siguientes líneas ofrecemos una breve reseña para conocer también su riqueza histórica.



Ciudad Fernández tiene una historia que ha estado siempre ligada a la de su vecino Rioverde, más allá del hecho de haberse fundado en el mismo lugar, la distancia de apenas 5 kilómetros entre ambos pueblos provoca que cualquier acontecimiento que afecte a uno, repercuta en el otro.

En tiempos prehispánicos, aún antes de que existieran estas entidades, la región del río Verde estuvo poblada por numerosos grupos indígenas semi-nómadas distribuidos tanto en la cuenca del río Verde como en la serranía circundante. Eso fue lo que vieron los primeros misioneros.

Sin embargo, aún mucho tiempo atrás, por los años 750 a 800, esta zona experimentó un desarrollo cultural muy importante. Se trata de lo que algunos arqueólogos  denominaron “la Cultura del río Verde”, un grupo de sociedades sedentarias, emparentadas con culturas de Mesoamérica como la teotihuacana y la totonaca, y que abandonaron su ciudad por causas desconocidas,[1] dejando sólo vestigios arqueológicos que hoy en día nos dan noticia de su presencia. 



Desde el siglo XVI comenzaron a llegar los primeros españoles. Se trataba de frailes franciscanos que venían a evangelizar a los indios de esta zona, como  lo habían estado haciendo en otras partes de la Sierra Gorda[2].

Por esos años, comenzaron a llegar también los primeros españoles ganaderos provenientes de Querétaro en incursiones paralelas con las de los misioneros, y formaron las primeras haciendas. Se sabe que en 1596 llegó Pedro de Sifuentes, quien se asentó cerca de la laguna La Vieja (Media Luna), y quien fue el primer dueño y fundador de la hacienda de “Nuestra Señora del Rosario”[3], llamada después El Jabalí, y que hoy se encuentra en la comunidad del mismo nombre.

En 1601 se hicieron nuevos repartimientos de tierras entre los españoles recién llegados. Este proceso, Vasco López de Rivero recibió varias hectáreas cerca de la laguna La Vieja, Luis Cárdenas acaparó las tierras de la Acequia Salada (La Boquilla), y fueron de él también las futuras haciendas de San Diego y Cieneguilla.

Todas las haciendas anteriores se construyeron en territorio que hoy ocupa Rioverde. Por otro lado, en lo que sería Ciudad Fernández,  Cristóbal Solana se ubicó en el lugar donde se construiría la hacienda de Ojo de Agua de Solana[4], en las márgenes del río Verde. Cabe mencionar que no todas las haciendas que existen o existieron se construyeron desde ese tiempo. Algunas son relativamente recientes.



El 1 de julio de 1617 se declaró fundado el pueblo de Santa Catarina Mártir del Rioverde. En otros textos se da el crédito de la fundación a Fray Juan Bautista de Mollinedo, quien reunió a los indígenas bautizados y a algunos españoles y dio comienzo a este nuevo proyecto. Se ordenó la entrega de semilla e instrumentos de labranza a los pobladores para que comenzaran a hacer uso de la tierra.[5]

Con este acontecimiento comienza la historia de Ciudad Fernández, ya que la fundación de Santa Catarina se llevó a cabo en el lugar donde se alzó posteriormente la villa de Santa Elena. Sin explicación alguna, los indios abandonaron este lugar se reubicaron en el sitio denominado “El Palmar”, que estaba donde hoy se observa la parroquia de Rioverde.




En 1687 se concedió a un grupo de españoles fundar un nuevo pueblo. La fundación se llevó a cabo en 1694 y fue autorizada por el entonces gobernador de la Nueva España, el conde de Gálve. Así nació la villa de Santa Elena, primer nombre que tuvo Ciudad Fernández.

Las razones para fundar un nuevo pueblo fueron diversas. Para entonces, se pretendía evitar que peninsulares e indígenas vivieran en un mismo espacio, más que nada para prevenir los nacimientos de mestizos. Pero también, se observa que desde el arribo de los conquistadores, fueron constantes las quejas de los indios acerca de los maltratos que les ocasionaban los españoles.

Citando algunos casos, los nativos denunciaban que no podían sembrar porque los hacendados no lo permitían, ya que las casas estaban dentro de los límites de las haciendas y que si sembraban tenían que pagar arrendamiento.[6]Asimismo, en 1624,  algunos indios que quejaron en particular de Luis de Cárdenas, asegurando que echaba a pastar sus más de ochocientas yeguas y mil ovejas en los terrenos cultivados por ellos. Para calmar la situación, el virrey ordenó a Cárdenas a retirarse tres leguas del pueblo.[7] Estas disputas fueron muy importantes en la decisión de fundar la villa de Santa Elena, cuya población sería estrictamente española, y así dejarles Santa Catarina a los indígenas.


Por muchos años se mantuvo el primer nombre, hasta que en 1730 el Virrey Marqués de Casafuerte concedió un repartimiento de tierras y dio títulos de propiedad a los habitantes de la villa, ésta fue refundada y comenzó a llamarse “Villa del Dulce Nombre de Jesús”.

En los años posteriores a la Independencia de México, la villa se fue enfilando a su situación actual a partir de varios acontecimientos. Para empezar, desde el 19 de julio de 1826 dejó de ser villa y obtuvo el título de municipio, para formar parte del Partido de Rioverde. Más adelante, el 4 de septiembre de 1828, recibió su nombre actual, el de Ciudad Fernández, en honor al Gral. Juan José Zenón Fernández, quien combatió a los españoles y declaró la independencia de México en esta región.


En años más recientes, por un periodo de casi 14 años, el municipio de Ciudad Fernández fue eliminado y toda su demarcación fue incorporada a Rioverde. Esto ocurrió en 1944, cuando también fueron suprimidos otros municipios como Pastora, que de igual forma se quedó a formar parte de Rioverde. En este lapso –el autor se aventura a pensar- los fernandenses perdieron su identidad, misma que no se ha podido recuperar, mucho menos fortalecer, a pesar de que en 1958 fue restablecido el municipio.

Con estas líneas concluimos estos apuntes sobre el pasado Ciudad Fernández. Un pequeño acercamiento a su riqueza histórica. Sobra decir que falta mucho por contar.








[1] Carlos Gama, 1997, p. 12.
[2] Extensión de la Sierra Madre Oriental, que toca parte de San Luis Potosí, Guanajuato y Querétaro.
[3] Jesús Alvarado, s.a., s.p.
[4] Gama, p. 17.
[5] Primo F. Velázquez, 2004, p. 559.
[6] Velázquez, p. 14.

[7] Velázquez, p. 559.

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