Conoce la importancia de la Media Luna en la historia de Rioverde, SLP.




La región de Rioverde es una zona muy rica en recursos naturales que favorecen considerablemente el desarrollo de actividades económicas como la agricultura y la ganadería. Gran parte de la fertilidad de sus tierras gira en torno a la existencia de importantes cuerpos de agua como el manantial Media Luna que permiten la irrigación de los campos de cultivo.

“El valle que rodea a la villa de Rioverde es plano como una mesa, tiene excelentes tierras de cultivo y mucho agua corriente, no sólo de varios ríos sino también, y sobre todo, de varios manantiales que brotan allí mismo”.[1]

Investigadores como Antonio Almazán consideran que el manantial de la Media Luna fue pieza clave para el desarrollo de actividades económicas como la agricultura y la ganadería que a la postre propiciaron el surgimiento de centros económicos importantes como fueron las haciendas, como las de San Diego y El Jabalí en Rioverde.[2]

José J. Alvarado afirma que en el año de 1600 el virrey de la Nueva España concedió terreno para una estancia de ganado mayor, compuesto de seis sitios, lo que sería el núcleo de la Hacienda El Jabalí; cerca de la Laguna La Vieja, hoy conocida por Media Luna.[3] Es lógico pensar que si desde ese año comenzaron a surgir las haciendas, la explotación del manantial debió ser por el mismo tiempo, incluso anterior a la llegada de los españoles. Sin embargo, se han buscado canales fósiles que indiquen el agua de la Media Luna servía para irrigar los campos de los indígenas nativos, pero no se han encontrado huellas de alguno.[4]



La explotación del manantial se dio efectivamente después de la llegada de población española a la región de Rioverde, quienes comenzaron la construcción de los primeros canales.

“El aprovechamiento de la Media Luna se inició en 1617, al fundarse la misión franciscana. La obra de riego consistió en la excavación de una acequia (acequia Rioverde) que permitió derivar y conducir el agua hasta los huertos y sembradíos del pueblo del mismo nombre”.[5]

Los resultados se dieron rápidamente. Las medidas implementadas favorecieron y diversificaron los cultivos de distintos tipos de acuerdo a los informes de la época y según lo describe el historiador Carlos Gama: “Se tiene noticia de que para 1624 se cultivaba en la región de Rioverde el maíz, caña de azúcar y frutas. También se extendió la ganadería. Dentro del mismo pueblo y, regados por canales llamados acequias, se formaron las parcelas que además contaban con algunos árboles frutales”.[6]

La construcción de canales continuó, ahora con el fin de irrigar también los terrenos pertenecientes a Ciudad Fernández y las parcelas de la hacienda El Jabalí.



En 1731 se inició la construcción de otra acequia (acequia Villana) que beneficiaría a Ciudad Fernández y la hacienda El Jabalí abrió dos acequias: el Capulín y Potrero de Palo[7].

Sin embargo, la construcción de esos canales no benefició a toda la población de Ciudad Fernández, y comenzaron a tener problemas con Rioverde y con la hacienda El Jabalí. Los fernandenses exigían un acuerdo con aquéllos para que la distribución del agua fuera justa, pues el canal que abastecía únicamente llegaba hasta los límites con Rioverde.[8] El acuerdo se llevó a cabo y para 1791 se estableció la cantidad de agua que le correspondía a cada beneficiario.

“El conducto de agua de Rioverde llevaría 8 bueyes de agua y el de la Villa 7 mas 65 surcos. Un buey equivale a un gasto de 159 litros por segundo y un surco 6.5 litros por segundo”.[9]

Por lo tanto, haciendo la operación aritmética, la cantidad correspondiente al pueblo de Rioverde sería el equivalente a un gasto de 2272 litros por segundo y para Ciudad Fernández un gasto aproximado de 1535.5 litros por segundo; mismos que serían distribuidos por sus respectivos canales.

Desde esa época hasta el presente, las aguas de la Media Luna han sido aprovechadas en la agricultura, sin embargo, en nuestros días el manantial resulta ser más un atractivo turístico y la utilización de sus aguas en la irrigación de sembradíos ha venido a menos. Aún así, su importancia en la economía rioverdense es indiscutible.




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[1] Bazant, Jan. “Cinco haciendas mexicanas. Tres siglos de vida rural en San Luis Potosí (1600-1910)”. México. El Colegio de México. 1975, p. 30.
[2] Almazán Cadena, Antonio. “Las aguas de la Media Luna”. México. COLSAN. 1972, (Manuscrito), p. 10.
[3] Alvarado, José J. “Historia de Rioverde, S.L.P.”. 1995. (Manuscrito). Sin página.
[4] Almazán Cadena, Antonio. Op. Cit. p. 1.
[5] Charcas Salazar, Op. Cit., p. 43-45.
[6] Gama Morales, Carlos. “Apuntes de Geografía e Historia de Rioverde, San Luis Potosí”. Asociación Cultural Zona Media, A.C. sin fecha. (Manuscrito). Sin página.
[7] Charcas Salazar, Op. Cit., p. 45.
[8] Almazán Cadena, Antonio. Op. Cit., p. 8.
[9] Ibid, p. 10.

Comentarios

  1. Que interesante nunca supe nada de historia asta hoy yo sólo iba a nadar ala media Luna y sin salvavidas rompía la regla del lugar5

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